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Este parásito se protege del sistema inmune con una función de camuflaje.


Cómo el desencadenante de la enfermedad del sueño africana está oculto en el cuerpo

El sistema inmune humano y animal está diseñado para eliminar gérmenes defectuosos del organismo. Por supuesto, esto no interesa a los invasores que quieren propagarse sin obstáculos. El parásito Trypanosoma, el desencadenante de la enfermedad del sueño africana, ha desarrollado un sistema particularmente sofisticado para protegerse de la erradicación del sistema inmune. Tiene una función de camuflaje que cambia constantemente su superficie. Por lo tanto, no puede ser reconocido por el sistema inmune.

Investigadores de la Universidad Ludwig Maximilians de Munich han logrado secuenciar todo el genoma del parásito Trypanosoma. Al hacerlo, explicaron cómo el parásito logra evadir el sistema inmune a largo plazo. Una sofisticada estrategia de camuflaje lo hace prácticamente invisible para el sistema inmune. De esta manera, el germen alcanza una infección permanente en su huésped. Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la famosa revista "Nature".

Estructura superficial cambiante

Como informan los investigadores, los tripanosomas pueden cambiar constantemente su estructura superficial. Para hacer esto, puede activar o desactivar ciertas proteínas. De esta forma, puede generar 2000 variantes de superficie diferentes. Según la estructura de la superficie, el sistema inmunitario determina si un organismo debe controlarse o no. El sistema necesita una cierta cantidad de tiempo para realizar esta evaluación. Debido al cambio constante, el sistema inmune no puede reconocer al parásito como extraño y, por lo tanto, no se combate.

¿Qué enfermedades puede causar el parásito?

Los tripanosomas pueden infectar la sangre de varios vertebrados. En la mayoría de los casos, se transmite por insectos como la mosca tsetsé. El agente causal puede causar la epidemia de Nagana en el ganado y la enfermedad del sueño africana, a menudo mortal, en los humanos. Los síntomas incluyen fiebre, escalofríos, hinchazón de los ganglios linfáticos, dolor de cabeza, dolores corporales, edema y erupciones cutáneas con picazón. Si el parásito ataca el cerebro, lo que puede llevar semanas o años, se producen trastornos del sueño, inquietud, irritabilidad y trastornos de la personalidad. En el curso posterior, se agregan epilepsia, trastornos del habla y la coordinación, así como fatiga crónica. Finalmente, los afectados caen en coma que generalmente termina en la muerte.

La increíble capacidad de cambiar de forma.

"Estamos particularmente interesados ​​en cómo se regula esta variabilidad genética", explica el director del estudio, el profesor Nicolai Siegel, en un comunicado de prensa sobre los resultados del estudio. Los investigadores han decodificado todo el genoma del parásito Trypanosoma brucei y lo han dispuesto en tres dimensiones. El equipo pudo identificar las proteínas responsables de la función de camuflaje. Estas variantes de proteínas se encuentran en el núcleo celular en los mismos lugares donde se encuentran los genes que codifican las proteínas de la superficie. La eliminación de ciertas proteínas de este complejo cambió toda la estructura tridimensional del ADN del parásito.

Nuevas estrategias para combatir

"Una mejor comprensión de estos mecanismos de defensa también es importante para la investigación de otras enfermedades", escriben los investigadores. En la lucha constante entre el sistema inmune del huésped y el intruso, muchos otros gérmenes han desarrollado estrategias igualmente efectivas. Los científicos citan como agentes patógenos de la malaria, hongos intestinales Candida y muchos tipos de bacterias. (vb)

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Vídeo: EL SISTEMA INMUNE (Noviembre 2021).