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Los problemas de visión y audición están asociados con un mayor riesgo de demencia.


La mala visión y audición pueden indicar un riesgo de demencia

La aparición de varias deficiencias sensoriales, como problemas de visión y audición, se asocia con un mayor riesgo de demencia en adultos mayores. Una combinación de tales problemas aumenta enormemente el riesgo.

En la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer de este año (AAIC) 2019 en Los Ángeles, dos estudios informaron que las dificultades para ver y escuchar en las personas mayores están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar demencia.

Dos estudios mostraron una conexión similar

Los estudios realizados por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington mostraron que la discapacidad visual o auditiva aumenta el riesgo de demencia, y que la discapacidad en ambos sentidos aumenta aún más esta probabilidad. Mientras tanto, investigadores de la Universidad de California en San Francisco investigaron los efectos combinados de la pérdida olfativa, táctil, visual y auditiva. Encontraron que incluso las deficiencias menores se asociaron con un mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo de varias maneras.

Incluso el deterioro muy leve aumenta el riesgo de demencia.

"Estamos comenzando a aprender de estos nuevos resultados de investigación que las deficiencias sensoriales, incluso si son muy leves, pueden estar asociadas con un mayor riesgo de demencia, especialmente si varios de ellos están presentes al mismo tiempo", informa el Dr. Maria C. Carrillo de la Asociación de Alzheimer en un comunicado de prensa. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados iniciales y para determinar si corregir las deficiencias sensoriales puede reducir el riesgo de demencia, agrega el experto. Si bien los estudios recientes han demostrado que la pérdida de la función sensorial aumenta el riesgo de demencia, se sabe muy poco acerca de los efectos del deterioro sensorial concurrente.

Los trastornos visuales y auditivos combinados aumentan enormemente el riesgo

Para comprender los efectos de la discapacidad sensorial doble en el desarrollo de la demencia, los investigadores de la Universidad de Washington examinaron la relación entre la discapacidad auditiva y visual y el riesgo de Alzheimer u otra demencia en 2.051 personas de 75 años o más. Los investigadores encontraron que la discapacidad visual o auditiva aumenta el riesgo de demencia en un 11 por ciento y el Alzheimer en un 10 por ciento. Los trastornos visuales y auditivos combinados aumentaron el riesgo de demencia en un 86 por ciento y el Alzheimer en un 112 por ciento. El deterioro de más de un sentido parece aumentar sinérgicamente el riesgo de demencia, informan los autores del estudio. Evaluar la vista y la audición puede ayudar a identificar a los adultos mayores con alto riesgo de demencia. Incluso el deterioro leve multisensorial se asocia con demencia y deterioro cognitivo.

El segundo estudio confirmó los resultados.

El estudio de la Universidad de California examinó a un grupo de 1,810 estadounidenses de 70 a 79 años del Estudio de Salud, Envejecimiento y Composición Corporal que no tenían demencia al momento de la inscripción. Los investigadores evaluaron la visión, la audición, el tacto y el olfato para crear una evaluación funcional integral y multisensorial para cada participante. Los investigadores encontraron que los participantes con puntajes de función sensorial más bajos aumentaron significativamente el riesgo de demencia y pérdida cognitiva. El riesgo de demencia fue casi siete veces mayor entre los participantes en el trimestre de evaluación más baja de la función sensorial en la población de estudio en comparación con los participantes en el trimestre de evaluación más alto, informan los autores. Este riesgo también se asoció con un ligero deterioro de la función multisensorial. Una diferencia de cuatro puntos (de un máximo de 12 puntos) en el resultado se asoció con un riesgo 68 por ciento mayor de demencia.

Los estudios indican posibles opciones de intervención

Los resultados sugieren que las pruebas para detectar cambios en la función multisensorial pueden ayudar a identificar a las personas con alto riesgo de demencia. La función sensorial en varias áreas se puede medir durante los exámenes de rutina en el sector de la salud con pruebas no invasivas o mínimamente invasivas. Además, algunas formas de pérdida auditiva y visual pueden tratarse o corregirse, lo que ofrece posibles opciones de intervención. Sin embargo, es necesario investigar más de cerca si el tratamiento o la prevención de las deficiencias sensoriales pueden reducir el riesgo de demencia. Los resultados de los dos estudios publicados en AAIC 2019 muestran que el deterioro sensorial, especialmente de múltiples sentidos, está fuertemente asociado con un mayor riesgo de demencia o Alzheimer. Los estudios sugieren que la evaluación de la función sensorial por parte de los profesionales de la salud debe desempeñar un papel importante en el diagnóstico y la atención de los adultos mayores y aquellos en riesgo de desarrollar estas enfermedades. (como)

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Autor y fuente de información

Este texto corresponde a las especificaciones de la literatura médica, pautas médicas y estudios actuales y ha sido revisado por médicos.

Hinchar:

  • La pérdida de la visión y la audición puede aumentar el riesgo de demencia en adultos mayores, Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer (AAIC) 2019 (consulta: 17.07.2019), AAIC 19



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