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Crisis de la corona: el lado oscuro del distanciamiento social


La crisis de Corona se convierte en una crisis de contacto

Enfrentados a peligros como la pandemia de la corona, las personas se mantienen unidas más. Las medidas de distanciamiento social contradicen este impulso. Queremos acercarnos más, ¡pero no podemos! Un equipo de investigación alemán llama la atención sobre el dilema del distanciamiento social.

Investigadores de Ludwig-Maximilians-Universität München encabezados por la profesora Ophelia Deroy señalan que la contradicción entre la necesidad de cercanía y distancia social podría representar una mayor amenaza para la sociedad que el comportamiento antisocial manifiesto. El informe fue publicado recientemente en la famosa revista "Current Biology".

Hacer frente a la contradicción es el mayor desafío

El equipo dirigido por el profesor de filosofía Deroy sugiere que la crisis de la corona podría ser el mayor desafío para la sociedad global desde la Segunda Guerra Mundial. Esto no solo significa la amenaza real que representa el virus. Debido a la falta de contramedidas, confiamos en el llamado "distanciamiento social", es decir, restricciones de contacto entre las personas.

Los investigadores señalan que las amenazas globales o nacionales generalmente hacen que las personas sean más sociales. Sin embargo, las medidas de distanciamiento social torpedean este impulso. "El mayor desafío para nosotros actualmente es lidiar con esto", explica Deroy.

El egoísmo no es el problema central

Las imágenes de supermercados vacíos y las discusiones sobre el papel higiénico y la harina transmiten una imagen de reacciones egoístas a la crisis. Además, la atención se centra en un grupo de personas que simplemente se niegan a reconocer los riesgos y las medidas. En general, a menudo se crea una imagen de una sociedad antisocial y egoísta.

El experto en filosofía Deroy, el neurobiólogo social Chris Frith y el psicólogo social Guillaume Dezecache no consideran que esta imagen de la sociedad sea representativa. En cambio, las personas tienden a reunirse en un peligro agudo y buscan más activamente contactos sociales cercanos.

Las amenazas nos hacen más sociales

El equipo sustenta la argumentación con estudios en el campo de la neurociencia, la psicología y la biología evolutiva. Esto demostró que no somos tan egoístas como mucha gente piensa. Según los investigadores, existe una amplia evidencia de que en situaciones amenazantes tendemos a ser más cooperativos y sociales de lo que somos habitualmente.

El distanciamiento social contradice el instinto natural de peligro.

"Las personas tienen miedo de hacer contacto con otros, pero esto aumenta el riesgo de infección para todos nosotros", explica Dezecache. Esta contradicción representa un desajuste evolutivo: la exigencia de aislarse en caso de peligro y mantener la distancia contradice los instintos naturales.

La paradoja social

Según el equipo, el problema no son las reacciones antisociales de las personas ante la amenaza, sino las sociales. "Los contactos sociales no son una ventaja, de lo que podemos prescindir: son un estado de normalidad", enfatiza Deroy. La necesidad natural de cercanía ahora conlleva el riesgo de exacerbar los peligros.

¿Cómo podríamos salir de este dilema?

Deroy y sus colegas opinan que las redes sociales, que en tiempos normales se consideran más bien antisociales, pueden ofrecer una alternativa aceptable y efectiva a la proximidad física en tiempos de crisis. Las personas deberían comunicarse cada vez más virtualmente con amigos, vecinos, parientes u otros compañeros de conversación.

"Nuestras inclinaciones originales son cooperativas, no egoístas", dijo Frith. Algunas de estas necesidades podrían satisfacerse en Internet. "Queda por ver qué tan bien y por cuánto tiempo se pueden satisfacer las necesidades sociales en línea", agregó Deroy. Al tomar decisiones en política, se debe tener más en cuenta en el futuro que el llamado a la distancia social no corresponde cognitiva y evolutivamente al ser humano.

Internet gratis para todos

El filósofo de Munich considera que el libre acceso a Internet es una contribución importante a la libertad de expresión para todos y, en este contexto, incluso una contribución importante a la salud pública. "Este mensaje es importante, especialmente porque los más vulnerables a menudo tienen menos contactos sociales debido a la pobreza, la vejez y la enfermedad", resume Deroy.

Autor y fuente de información

Este texto corresponde a las especificaciones de la literatura médica, pautas médicas y estudios actuales y ha sido revisado por médicos.

Editor graduado (FH) Volker Blasek

Hinchar:

  • Ludwig Maximilians University Munich: "Las amenazas nos hacen aún más sociales" (publicado: 23 de abril de 2020), uni-muenchen.de
  • Guillaume Dezecache, Chris D. Frith, Ofelia Deroy: pandemias y el gran desajuste evolutivo; en: Current Biology, 2020, cell.com


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